Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

euskal show

Sin txapela y yo con estos pelos

Euskadi: manos a la obra


José Luis Rodríguez Zapatero, presidente del Gobierno español

Seguí la comparecencia del jefe del Gobierno en la televisión. Anunciaba, por fin, la apertura formal de negociaciones con ETA, y despejaba el camino al amplio acuerdo de convivencia democrática que los nacionalistas llaman de normalización . Le ví estudiadamente solemne. Y, también, un poco abrumado por ese peso de los momentos históricos. Tanta responsabilidad. La perspectiva cierta de tanta tensión y cansancio. Es más: le ví ya cansado, ojeroso, bastante más delgado. En algún momento, fugazmente, un leve temblor de mano, un aleteo del labio, un pliegue en la voz, delataban su natural nerviosismo que, por otra parte, lograba controlar eficazmente con gesticulación aprendida, sin duda, en clases de comunicación. Me fijé en sus manos. No dejó de moverlas despacio, abiertas, a la altura del pecho, siempre a la vista. Ya digo: eso te lo enseñan. Transmite confianza. Pero hay algo en este tipo que procede de más allá de esos trucos, de más adentro. Algo que es de verdad. Ese algo es, sigue siendo aún hoy, su principal activo político: mira limpio, parece limpio, da muestras de creer en lo que hace, hace lo que dijo que iba a hacer, no es estridente, no da muestras de vanidad, ni de agresividad, ni de mala educación, ni nos insulta tomándonos por idiotas. Rara avis.

Me gustó su alocución. Dijo todo lo que había que decir. No leyó una palabra, pero daba la impresión de que ninguna palabra era fruto de la improvisación. Lo había diseñado con calma. Lo había escrito. Lo había corregido mil veces. Habían metido el lapicero un montón de colaboradores. Por último, lo había aprendido de memoria. Dibujó una hoja de ruta con nitidez cristalina, con firmeza, evidenciando a las claras ser dueño de la iniciativa y del tempo, trazando las líneas rojas y, al mismo tiempo, abriendo a la palabra de todos un horizonte más ancho. Todo ello, sin moverse un milímetro de la cancha de juego estrictamente democrática. Una intervención histórica, sí, valiente, oxigenante, breve pero densa de peso político, animada de verdadero nervio cívico, propia de quien antepone el interés general a cualquier otro, una auténtica declaración de estado (de estadista).


Socialistas vascos: protagonistas

"Hora de trabajar", "la hora de la verdad"... son expresiones que aparecen hoy en distintos medios de comunicación. Cierto. "Será largo y difícil", se nos repite. Lo importante, hoy, es que ya ha empezado, que ya "es". Alivio, esperanza. Ganas de colaborar, de poner toda la carne en el asador. Estoy seguro de que, con el tiempo, cuando la realidad vaya mostrándose tranquilizadoramente distinta a lo que algunos temores casi delirantes barruntan, este proceso -que unos llaman de paz, otros de resolución y, quizá, debiera llamarse "de civilización"- acabará por tenernos a todos -también al PP, por supuesto, con quien tanto sufrimiento y tanta lucha compartimos- dentro.

"The optimist sees opportunity in every danger; the pessimist sees danger in every opportunity" (Winston Churchill).

Sigue la actualidad sobre el proceso en la nueva weblog de Socialistas vascos, Euskal sozialistak


Referencias

Dirección para referencias

Comentarios

  1. Totalmente de acuerdo con lo que comentas. A ver si todo va bien y dentro de un tiempo podemos alegrarnos de vivir con tranquilidad, a pesar de que algunos se empeñen en que no sea así.
    Un saludo desde Barcelona

    Comentario de Gemma hace 2 años y 25 meses

  2. Te veo muy optimista, quizás demasiado, querido amigo. ¿Dónde has dejado tu natural melancólico? Quizás convendría advertir los nubarrones que rodean al personaje, en forma de intereses creados, enemigos políticos peligrosos e incendiarios, asesinos que no piden ni quieren perdon, arribistas que pretenden apuntarse al carro, etc. Yo no lo veo tan transparente, Ernesto, y ni siquiera el mismo Zapatero está libre de una vena maquievélica y poco coherente, mal que nos pese.

    Comentario de rythmduel hace 2 años y 25 meses

  3. joe!
    Dos comentarios pelaos.
    Se ve que tienes buenos amigos que con tal de no decirte unas burradas prefieren callarse.
    jojojojojo.
    Comparto el optimismo.
    Y comparto la confianza en quien hasta ahora ha ido cumpliendo a rajatabla lo que yo voté como hipótesis.

    Es más, creo que dentro de poco hasta los agoreros van a tener que cambiar su "esperanzado" discurso.
    Ya verás.
    beso.
    M.

    Comentario de Miranda hace 2 años y 25 meses

  4. Ojalá, ojalá, ojalá.
    Soy optimista, pero creo que algo más moderada que tú, tengo mis reservas, quiero mirar esto con tremenda cautela, pero también mi esperanza es tremenda.
    Ojalá lo veamos, ojalá mis hijas no tengan que contar, como yo, que me libré de morir en un atentado porque mi despertador se quedó sin pila aquella mañana y no sonó. Sería la mejor herencia.
    Me alegro de verte, vengo poco, estoy ocupada en vivir, que es un deporte que tenía olvidado.
    Un abrazo.

    Comentario de ana hace 2 años y 25 meses

  5. Concluyo lo mismo, querida y añorada Miranda. Buenos amigos a porrillo, sí. Últimamente estoy hiperpolitizado, lo admito. Y estoy desequilibrando el blog. No me gusta. Voy a pegarle un manotazo al timón y, pronto, será visible el cambio de rumbo. Seguirá habiendo política, desde luego, pero no ocupará tanto espacio. Hay que dosificarla y, sí, relegarla al lugar que le corresponde: importante, sin duda, pero no hasta los extremos monotemáticos a los que (no sólo yo) estamos llevándola, "españahogándonos". Me he dejado llevar por la riada de tinta. Os pido perdón, amigos. Y os agradezco tanto ese silencio... Os quiero.

    Comentario de Ernesto hace 2 años y 25 meses

  6. Viva las pilas vacías. Me alegro de "verte", ana. ¡Vivir!...

    Comentario de Ernesto hace 2 años y 25 meses


Recordar datos


euskal show © Todos los derechos reservados al autor
Sindica este sitio usando: RSS 1.0, RSS 2.0, Atom.
Esta bitácora se mantiene con Bitacoræ.