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Sin txapela y yo con estos pelos

Estatut



Ha habido muchas cosas que no me han gustado a lo largo del accidentado proceso que culmina el domingo 18 de junio. He sentido vergüenza ajena ante el lema central de la campaña. Pero, no obstante, tal como dije en su día, creo en el funcionamiento del Estado de Derecho. Es decir: el Estatuto que es sometido a refrendo popular es una pieza jurídica perfectamente constitucional, discutible -sin duda- pero no es, en contra de lo que pronosticaron los profetas del desastre (¡qué desastre de profetas!) el final de nada. No se rasgará el velo del templo. Al contrario, el nuevo texto -a pesar de su farragosidad hipernormativa- es, objetivamente, un instrumento poderoso de progreso para Cataluña.

Los apocalípticos, unidos en extraño frente negativo, han hecho el ridículo hasta el final, intentando parar el mensaje televisado del president Maragall que, según acabo de saber, se ha emitido con el visto bueno de la Junta Electoral.

El domingo, se acabaron las disquisiciones bizantinas. ¡A votar!. Las urnas pondrán a cada cual en su sitio (a algunos, en la cuneta de la autopista de la Historia). Yo espero una enorme oleada de participación y un apoyo masivo al "sí", superior al magnífico 68% que auguran los sondeos. (Qué pena que no podamos votar los de la "diáspora"). ¡Visca Catalunya!.


Referencias

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Comentarios

  1. Desde luego, Ernesto. Aquí, desde los Madriles, donde el sentimiento apocalíptico ha cundido demasiado gracias a los desvelos de la pandilla faccioso-gaviotil, uno se siente esperanzado... Coño, podríamos votar por correo, eh nen?

    Comentario de rythmduel hace 2 años y 25 meses

  2. Aquí una gata que irá a votar, hago mío vuestro voto.
    Cierto es que no se ha sabido transmitir fuera de Catalunya qué es esto de la convivencia, y tal. Cuando voy a Madrid, o a mi pueblo siempre me preguntan entre sorprendidos y preocupados "cómo está cosa por allí". Es una pena...pero es lo que hay.
    Yo soy gata. Y voy a votar SI a l'Estatut.
    Petons, macos.

    Comentario de ana hace 2 años y 25 meses

  3. Gata... he tratado de visitar tu blog pero no me ha sido posible. ¿Problemas técnicos?

    Comentario de rythmduel hace 2 años y 25 meses

  4. ¿Eso...eso...los catalanes y las catalanas de la "diaspora" qué?

    Estoy en BCN Ernesto...a ver si arreglo lo del Eureka.

    Te contaré. Un abrazo.

    Comentario de Enrique Castro Rodríguez hace 2 años y 25 meses

  5. Quiet days in Lovelyland. Catalán libre: Bellaterra. En estos días sosegados, los más largos y hermosos del año, cuando el verano ya amaga -el que avisa no es traidor- con ser cruel como suele por estas latitudes, no hay clases. Quedan solo las evaluaciones, lo único que parece importarles a quienes administran guarderías, institutos y universidades. Y a bastantes de los estabulados, para qué nos vamos a engañar.
    Como mi facultad tiene nota de corte alta, hay más chicas: siete por cada tres chicos. Casi la misma proporción que en la sandez estatutaria: tres que dicen sí por siete que dicen no o piensan ja us ho fareu. Recibo en mi despacho a quienes quieren venir, persona por persona primero y por equipos de tres después, para ir viendo y comentando juntos lo que han hecho a lo largo del curso. Por ejemplo, el trabajo del primer día: cómo es mi familia, qué me gusta y qué no, por qué he venido a esta facultad, qué cosas he preferido en ella y cuáles he odiado, por qué he elegido esta asignatura.

    Si hay que creer lo que dicen, todas son de clase media: la hija del constructor de barrios enteros, la del portero, la de la asistenta. Una, no obstante, en principio parece acertar: en su papela indica la condición laboral de papá y mamá: «funcionaris».Intento afinar un poco más, pues funcionarios pueden ser un bedel y un subdirector general: «La meva mare es mestra.» «¿I el teu pare?» Larga pausa. Después: «No m'agrada dir-ho.» He iniciado mis cogitaciones acerca de qué ominosas actividades puede recubrir la condición funcionarial del padre, cuando ella se decide bruscamente, como quien atraviesa la vía mientras se acerca un tren y sea lo que Dios quiera: «Es guàrdia civil.»

    A partir de ahí ya viene todo. De golpe, atropelladamente. Ha dejado de ser una confesión para convertirse en proclama: sus padres son de fuera pero ella ha sido escolarizada en catalán desde el principio, se siente nacionalista de piedra picada, vota a ERC, su padre le habla en castellano pero ella le contesta en catalán, él no es mala persona pero a ella le da verguüenza decir que es guardia civil. Pregunto: «¿Vergonya o por?» Responde: «Vergonya [pausa] ...i por.»

    Este es el país que hemos hecho. Por acción o por omisión. O el que nos han hecho. O el que nos hemos dejado hacer. El que nos estamos dejando hacer día a día. Lo de menos es que un catalán de cada tres haya dicho sí al nuevo Estatut. En estos aspectos La Cosa se limita a legalizar lo que los nacionalistas catalanes llevan siglo y medio infiltrando arteramente, subrepticiamente, empecinadamente en la vida real de la gente a través de lo que ellos llaman la sociedad civil.

    Lo más grave no es -siéndolo mucho- que, por ejemplo, el catalán se convierta absurdamente en la única lengua normal de una escuela donde niños y maestras tienen como propia la castellana o española, de Badajoz o de Lima. Lo más grave es que todo eso lo presida el fanatismo y lo hagan posible el miedo y la vergüenza.
    Iván Tubau

    Visca

    Comentario de EL-SÍ hace 2 años y 25 meses

  6. Venga hombre! ya está bien de manipulaciones.
    A mi también me hubiera dado verguenza y hasta miedo ser hija de un Guardia Civil...en Calahorra.
    Las chicas de mi pueblo, cuando iban a romerías tenían avisado por sus madres que nada de salir con los del Cuartelillo.
    Y era un pueblo de Cantabria, fachada donde la busques.
    Tenían fama de autoritarios, de que pegaban a sus mujeres, de borrachos, de mala gente a rabiar.
    Y visto el nivelazo que han puesto para entrar, que está en el límite de la subnormalidad, dudo mucho que haya mejorado la cosa.
    Los habrá ingenieros, lectores de poetas ingleses, tejedores de macramé, pero la generalidad es que tienen fana de ser unos machistas y gentuza bronca.
    Joder! si ni la Rocío Jurado, la más grande, quería uno en la familia, ahora viene el Tubau con esta mandanga paranoica.
    Naturalmente que tendrá vergüenza. En Cataluña y en Vigo.

    M.

    Comentario de Miranda hace 2 años y 25 meses

  7. A mí solo se me ocurre una palabra después de leer a Tubau y a Miranda: tristeza.

    Comentario de Alfredito hace 2 años y 25 meses

  8. François Musseau. Liberation (lundi 19 juin 2006) Barcelona, enviado especial

    En 1996, cuando emigró a España, a Barcelona, Patricia esperaba los sinsabores habituales de los sin-papeles, la precariedad, las chapuzas ingratas y mal pagadas (servicio doméstico, en su caso), la angustia antes de la hipotética regularización. No podía evitar todo eso. Pero lo que esta ecuatoriana de 42 años no se imaginaba es que tendría un conflicto lingüístico con sus propios hijos. “Mi hija adolescente habla catalán y está muy bien. Pero, obedeciendo a su profesora, ¡rehúsa dirigirme la palabra en español, su lengua materna!” Cecilia, siete años, está escolarizada en colegio público del Raval, un barrio popular de Barcelona donde los alumnos son, en una aplastante mayoría, hijos de emigrantes marroquíes, sudamericanos, rumanos. “Todo se hace exclusivamente en catalán, lamenta Patricia. Los profesores se dirigen a los padres de los alumnos en esta lengua y, cuando se le hace una pregunta en castellano, ¡nos mandan a paseo!”



    Malestar.

    El caso de Patricia, lejos de ser aislado, es sintomático del malestar lingüístico en Cataluña. En la calle, en el trabajo, en familia, no hay nada de esto: el bilingüismo es la cosa más natural del mundo en la vida cotidiana (1). El contencioso es político. En esta región trabajada durante siglos por un fuerte sentimiento nacionalista, catalán y castellano son ambos idiomas oficiales. En la práctica, el catalán es declarado “prioritario”, empleado en exclusiva en la administración, la enseñanza o los medios de comunicación. Pero, apoyado por los independentistas de Esquerra (ERC) y los nacionalistas de Convergencia i Unio (CiU), la coalición de izquierda, en el poder regional, sueña una hegemonía del catalán “en todas las esferas de la actividad”. El nuevo Estatut de autonomía se hace eco de esta pretensión consagrando por primera vez “el deber de conocer el catalán”.

    “Se vive bajo la opresión de censores que, so pretexto de defender el catalán, atacan al español. Aquí hay un intervencionismo lingüístico con acento autoritario.” Marita Rodríguez preside desde hace diez años la Asociación por la Tolerancia, que milita por la defensa del castellano en Barcelona. Para este profesora de ciencias físicas, la volunta de “imponer como sea” el catalán ha crecido netamente en los últimos dos años. En 2005, gracias a su iniciativa, 1800 quejas en ese sentido (contra sólo 7 en 2004) han sido depositada ante el “defensor del pueblo”, el mediador: “En los centros sanitarios, en la administración, la enseñanza o los museos, el español es tratado como una lengua extranjera. En numerosos entornos, como mi instituto, el inglés obtiene la misma preferencia.” Miembro de una plataforma de intelectuales antinacionalistas, Ciutadans de Catalunya, el profesor de derecho Francesc de Carreras estima que esta política tiene efectos negativos sobre el mercado de trabajo: “En Cataluña, esta obsesión de las autoridades por la lengua amenaza con perder la chaveta”.

    Pero la discriminación positiva en favor del catalán se beneficia del apoyo de la opinión pública. “Tras cuarenta años de represión franquistas contra nuestra lengua, el catalán sigue todavía hoy en posición de inferioridad frente al castellano. Es normal que se recupere el terreno perdido”, resume Albert Rossith, profesor de literatura en la Universidad de Gerona. “Todo ciudadano debe poder vivir en catalán las 24 horas del día”, remacha Xisto Moral, secretario regional de política lingüística. Deplora que el español domine aun en el ocio, el audiovisual, la publicidad. “La gente debe ser consciente del carácter prioritario del catalán. En eso nos esforzamos.” Desde febrero de 2005, el ejecutivo regional ha inaugurado oficinas de garantías lingüísticas en Barcelona, Gerona, Tarragona, Lérida y Tortosa. Todo ciudadano catalanohablante es invitado a denunciar los restaurantes en los que la carta no está traducida, el comercio donde los productos están indicados en español o el funcionario que se expresa en esta lengua…



    “Derechos lingüísticos”

    Sus detractores los han bautizado “oficinas de delación lingüísticas”. Xisto Moral los considera, por su parte, un “buen instrumento” para asegurar la propagación de la lengua. Según la Generalitat, en 2005 se hicieron 839 reclamaciones de “lesa lengua catalana” y se depositaron 638 quejas. Los infractores tienen tres meses para corregir el tiro, falta por la que pueden ser multados con 1800 euros, según La Razón. La Generalitat calcula que, hasta ahora, se han pagado 169.500 euros por atentados contra los “derechos lingüísticos”. Se han ofrecido 50.000 cursos gratuitos de catalán a restauradores y a camareros. Antoni Puigvert, editorialista en La Vanguardia, se felicita por esta promoción del catalán, pero lamenta sus excesos: “Hay la tendencia a confundir la defensa de la lengua y la de la patria.”

    (1) Se estima que el 94% de los catalanes comprenden la dos lenguas; el 50’1% prefiere el catalán, el 44’2% el castellano, el 4’7% se define perfectamente bilingüe.

    Comentario de EL-SÍ hace 2 años y 25 meses

  9. La cagons!
    Este, además de seguidor de Leandro Fernández de Moratín me da que es del equipo ese "Egos de Catalonia".

    En plan spammer copiplasta.

    uf!

    Comentario de Miranda hace 2 años y 25 meses

  10. ¡¡¡¡¡Miraaaaaanda!!!! (Aquí mi cara más descompuesta de alegría espasmódica, al borde del pasmo). ¡¡¡¡¡Cuánto tiempo!!!!!. Me alegro de tenerte aquí, me alegro, me alegro, me alegro, me alegro... (Ésta ya no se me escapa más, la amarraré con una sonrisa limpia a mi costado)

    Y, luego, como a Alfredito, tristeza. Me da su misma tristeza leeros (a ti y al supuesto Iván Tubau, que casi me da un soponcio del quince cuando he visto su firma al pie de un comentario, hasta que, más abajo, he comprendido que se trataba de un copiplasta vulgaris). Creo que en torno al tema se pueden y se deben decir muchas cosas, pero no se añade nada que merezca la pena si se hace desde posiciones que a mí me parecen simplistas, maniqueas, arrojadizas y, en definitiva, preñadas del autoritarismo al que pretenden denunciar o del que pretenden mofarse. A lo peor es que me paso, no sé, pero esto es lo que he pensado al leeros. Lo siento, pero esto es lo que he pensado al leer los comentarios...

    Comentario de Ernesto hace 2 años y 25 meses

  11. Aviso: éste no es un blog "político", aunque la política (también) forme parte de las cosas de la vida que a mí me interesan. En él, a veces, hablamos (libremente) de política. Pero no es lugar para "copiplastosidades" encadenadas hasta el infinito con absurdo furor militante. Intercambiamos opiniones (a poder ser, "propias"), pero no nos las "arrojamos" para ocupar muchísimo espacio y decir siempre la última palabra. Si alguien se confunde e intenta convertir mi casa en un farragoso y cansino almacén de textos de segunda mano, de soflamas más o menos ingeniosas, más o menos anodinas... que sepa que no es bienvenido (hay miles de sitios que le recibirían con los brazos abiertos). Si aparece un insulto, uno nada más, directamente borro todo el comentario, zas. Los "kilométricos" tipo "EL-SÍ", que además de otras cosas son ANÓNIMOS, de persistir en su empeño (irrespetuoso) de hacer de mi casa "su" ´propio dazibao, también serán borrados (¡córtate, tío, y si eso HÁZTE UN BLOG para ti solito!). El que avisa no es traidor...

    Comentario de Ernesto hace 2 años y 25 meses


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