Silencio

Leo y callo. Desde hace días -ya lo habéis notado-, el silencio me puede. Paseo por los blogs de mi lista de enlaces, como una sombra, sin sentir necesidad de comentar. Y, lo que es peor, sin tener qué decir. Sin ganas. Seco. A veces, me obligo a decir alguna inconsistencia como haciendo una muesca a navaja, sólo para dejar constancia de mi paso, acuciado por una nueva necesidad angustiosa de no ser olvidado, nada más. Encuentro, en el blog de Donna, un texto que es exactamente el que yo hubiese escrito si tuviese su don: trata del silencio tal como me duele. De esta clase de silencio que se nos come, herrumbre invisible de este extraño mundo sin intemperie, que oxida los bits y anquilosa los teclados. No creo en la teoría bienintencionada de los ciclos. Tampoco en la leyenda urbana del completo espejismo. Creo en la verdad que encuentro en esta parte de la realidad (repito: parte de la realidad) apodada virtual, como si no existiese, tanto o más que en la que hallo en la parte llamada real. Y, a esa verdad, no le basta este medio. "Necesita mejorar". Ya no hay palabras que suplan estrecharse la mano, palpar esa tibieza, respirarse, mirarse a los ojos, cuando se ha dicho todo y lo que se quiere es poder estar en silencio un rato y disfrutarlo.

No hay palabras que sirvan para estar en silencio. Desisto de ellas. Callo. (No es lo mismo estar callado que en silencio: callar es no decir y el silencio, a menudo, es tan expresivo que lo dice todo). Este medio sólo sirve para hablar o callar, no para estar en silencio. Después de tantas palabras amontonadas aquí, ante vuestros ojos, descubro esta imperdonable insuficiencia. Así que, cansado, desencantado, vacío, me debato entre la intensa tentación de abandonar el blog y el tenue impulso de seguir por inercia, renqueando, para no perderos. Escribir para no cortar los hilos. El texto como pretexto. Tal vez siempre fue así, pero no lo sabía. Saberlo y seguir escribiendo, me parece ahora una impostura.
Comentarios (16) - Referencias (0)
Referencias
Comentarios
-
Bueno, yo no sé que planteamiento tienes o teneis cuando optais por hacer un blog, pero puedo imaginar que es el mismo, parecido, al que se tiene cuando se participa en un foro, sólo que en el blog es más personal, más propio, íntimo.
Pero al final esta sala, estas dependencias que nos dejais abiertas, se van llenando de gente que va pasando, unos entran y dicen cosas, otros miran.
Y yo a esto no le veo más vueltas, ni más compromiso hacia el cliente, me refiero que tal vez eso queme a veces, esa especie de necesidad de una cierta intensidad, pero que en realidad cuando los parroquianos optamos por ir de visita por las casas que dejais abiertas es porque en un momento dado algo allí dicho YA fué suficientemente intenso como para llegarte directo al corazón o al coco, y ya valió, no importa si luego lo que dejais es vuestro, o es una foto o es un poema de Sabina (pongo eso porque yo al Sabina le tengo tirria, como ejemplo de punto filipino).
Pasamos, miramos, comentamos o no...y estamos agusto y si resulta que hay alguien que no nos cae bien (como en los bares), pues te tomas tu consumición (gratuíta, encima!) y santaspascuas y si resulta que lo que dicen te encanta o está todo lleno de gente estupenda, pues a veces sólo para hacer bulto cuentas algo o contestas lo primero que se te ocurre, para que suene más ruído....más bulla.
Y luego se va uno a casa más tranquilo tras el "poteo" virtual.
Yo creo que lo que de vez en cuando os puede u os supera, es precisamente la responsabilidad de la cocina. Me refiero a que eso de estar cocinando platos de disenis y encima tener que ser originales, pues tiene que ser canso. Pero tal vez sirva de consuelo que en realidad cuando ya se conoce la casa, con un buen cocido al año vamos más que servidos y que con unas patatucas o unos manises nos conformamos.
Hoy hace un sol de justicia y está haciendo más frío. En cuanto esto se estabilice, osea, que haga un frío de cortar definitivamente y eso...todo girará en la dirección correcta. Estos vientos de sur a estas alturas no son buenos para nada. Ya verás que bien.
Y ya puestos te doy cuerda para un plato. ¿Te gusta la navidul? ¿Cual es la más triste que recuerdas? (o la más alegre...pero suele ser alverres)
Un beso.
M.Comentario de Miranda hace 4 años y 48 meses
-
Bueno, bueno, bueno, qué tenemos por aquí... He hecho una pirueta blogueril: te he leído a ti. He ido al blog de Donna -que lo tenía pendiente en el bloglines-, he comentado allí por ¡¡primera vez!! y me vengo para acá a decirte no lo mismo, pero sí algo muy parecido...
Además leo el comentario de Miranda con el que estoy muy de acuerdo (de acuerdo conque no siempre hay que cocinar un estupendo cocido lebaniego, que con unas patatucas -y unas aceitunas- a veces estamos más que contentos).
Ernesto, escribe cuando quieras, de lo que quieras, de lo que a ti te dé la real y santa gana, coño, que además cualquiera que sea la cosa será bella. Pero no por inercia, por favor. Y lo mismo con los comentarios a los colegas y no colegas blogueriles.
Esto es un tantín parecido a la vida real. A los que de verdad importas (nos importas) o gustas (nos gustas), no te olvidarán (no te olvidaré) porque un día, dos o tres o los que sean no te des tu paseillo matutino. No siempre hay que dejar un comentario. Sentirse obligado a hacerlo es lo peor, a mi manera de ver las cosas, que te puede pasar en esto llamado por ti blogocosa. Y no siempre hay que escribir, a diario y por imperativo legal, un artículo / post / entrada.
Relajémonos. Tomemos esto como un divertimento. No tenemos que demostrar nada a nadie. Salvo a nosotros mismos (que a veces somos nuestro crítico más feroz).
Ernesto, me temo que estoy divagando, que esto te parecerá baladí y anodino. No lo sé. Sólo quiero mostrarte mi apoyo en cualquiera de las decisiones que tomes, me gusten o no. Eres un encanto, leche, y si esta temporada te toca estar taciturno, pues bienvenido sea el estado de ánimo. Interpretaré tu silencio como una recarga de pilas, un paso atrás para coger impulso. Pero no podré olvidarte, por mucho que te empeñes.
Te mando un beso muy fuerte. Calamity.
PD. Y el mismo link que a Donna. Un guiño en tono de humor a eso que se podría denominar la blog-depression. Toma nota:
http://thenonist.com/index.php/weblog/downloads/
Más muxus, petonets, besos, bikos, kisses...Comentario de Calamity hace 4 años y 48 meses
-
Yo apoyo las dos mociones anteriores, dear Earnest.
¡Cuántas veces visitas, lees y disfrutas, pero no tienes nada que decir!. Pero es normal, y convertir el comentario en una obligación, como dice Calamidad, me parece estropear la espontaneidad que esto nos permite.
Y escribir es cansado, claro, para cualquiera (bueno, para unos más que para otros, seguro, a juzgar por los estupendos y prolíficos blogueiros que por ahí se ven); pero también hay que dejar que eso vaya a su ritmo, que salga si tiene que salir, no por prisas y compromisos.
En fin, no te estoy diciendo nada nuevo, así que me callo.
Continúa, haznos el favor. Un abrazo.
Comentario de Portorosa hace 4 años y 48 meses
-
Ernesto, no te rindas. Sobre todo, no te rindas. Yo paso todos los días por aquí. Si estás, bien. Si no estás, bien, también, porque pienso que volverás. Así que ahora no me (nos) digas adiós.
Y no necesito que me digas nada para saber que estás. Lo sabes.
Un beso.
Comentario de amanda hace 4 años y 48 meses
-
Mi querido Ernesto (como diría Egonauta) dos puntos y a la línea: ¿recuerdas el primer mensaje que publicaste en mi casa? Te la pasabas entrando al blog y leyéndolo por los rincones con tal ansia que yo decía, válgame, este hombre no se sacia. Algo veías. Yo recuerdo muy bien el primero que dejé aquí, hablaba sobre mi imposibilidad de hablar sobre política. Mi desconocimiento, mi desgana. Desgana que me invalidaba para poder devolverte de algún modo tu generosidad conmigo. ¿Te acuerdas? Algo vi en ti. Ese algo, ya te lo he dicho, ya no va a aumentar ni a disminuir. Es y ya. Es químico. Está en mi cabeza, en mi corazón, es el algo tuyo que vi que ya no olvido, lo que hemos hecho juntos, por donde hemos pasado, lo que eres para mí (si dudas de lo que digo, pregúntate si tú me perdonarías —si me darías de lado durante alguno de— mis necesarios períodos de asueto). Hoy, esta noche, podrías dejar de escribir y yo te recordaría, siempre, con una sonrisa en los labios. Te adoro, Ernesto. Eres importante para mí en este mundo virtual y (básicamente por egoísmo) déjate ahora mimar, que tú has mimado mucho y déjate ahora calentar, que tú has calentado y mucho. Comprende que lo tuyo agota y túmbate ahí, hala, que yo traeré ricas viandas (me encanta esta expresión) para que nos sentemos ambos a esperar la gloriosa venida de nuestra salvadora, la inspiración.
(La teoría de la presión, la inspiración forzosa, el corporativismo bloguero, las palabras huecas y públicas que parece que se dicen para la galería, la temporalidad, la conspiración de los necios, la desgana, el cansancio vital, el aburrimiento, el otoño, el frío, los años, la soledad, las carencias afectivas y cualesquiera otro motivo de justificable trato, cuando no pesen tanto. Ahora, sólo quietud. Y ricas viandas.)
Abrazos. Mira, mira, me puse los brazos largos para esta ocasión.
Comentario de La donna è mobile-tte hace 4 años y 48 meses
-
(Tché. Y mañana nos pasamos el día en el spa. Nada más por esto.)
Comentario de La donna è mobile hace 4 años y 48 meses
-
Llevo horas sabiendo que os iba a contestar, pero no sabía cómo. Así que, al final, me he decidido a no rebuscar más frases solemnes y me he puesto a teclear a toda leche, sin borrar, para intentar ser genuino, como única forma cabal de corresponder a vuestro extraordinario afecto. Qué voy a deciros. Que gracias. Yo ya sabía que tenía una suerte inmensa de haberos encontrado: por eso ponía (y pongo, y pondré) tanto afán en mimar los delicados hilos que nos enhebran a toda la caterva de corazones en carne viva. Quiero deciros que en vuestros comentarios palpitan algunas de las cosas más bonitas que me han dicho en toda mi vida, tan tiernas. Cosas que se me han pegado al pecho como un "Vicks vaporub" balsámico y que, además, me han inyectado unas sorprendentes ganas de seguir escribiendo. Dejaré las puertas abiertas, sí. Y, aunque "la presión de la cocina" os escatime un "cocido lebaniego", repartiré por ahí unos manises, esperaré a que alguien traiga "ricas viandas", pondré el vino y la música... Se trata de pasarlo bien, claro. Y, con vosotros, está garantizado. Os quiero.
Punto y aparte. Querida Donna, dos puntos (y a la línea): tú ya lo sabes, pero quiero decirlo ahora, sí, delante de todos nuestros amigos: "algo vi en ti. Es químico. Está en mi cabeza, en mi corazón. Te adoro, Donna. Eres importante para mí en este mundo" (punto). Lo digo con tus palabras, porque tienes el don del corazón a flor de boca (te lo dije, lo repito) y las eliges exactas, cargadas con la emoción precisa. Y yo quería decirte exactamente eso, lo mismo que dicen tus palabras, por eso te las plagio: si lo intento decir con otras, ni me acerco a lo que quiero expresar, seguro. Y no, no te perdonaría (touché). Y no, no te daría de lado. Te quiero.
(Si alguien interpreta inadecuadamente el párrafo anterior, sepa que me importa tan poco, tan nada de nada, como la supuesta vida sexual de monseñor Blázquez).Comentario de Ernesto hace 4 años y 48 meses
-
Ernesto: a veces deja de gustarnos lo que escribimos y deja de gustarnos escribir, forma parte de esta extraña vocación; de la misma forma que el sacerdocio reserva la tortura de las dudas de fe, y la "negra noche del alma" envuelve con su desesperanza a quienes importa más que nada en el mundo su vocación, su fe.
Los escritores suelen ser criaturas frágiles, porque sólo se enfrentan a un juicio demoledor, que dictamina que sus textos nunca son un logro absoluto porque la embriaguez y la admiración cuando lee algo ajeno, jamás la siente al releer lo que acaba de escribir. Es la servidumbre de la subjetividad que le permite crear, a falta de la objetividad que le permita juzgarse.
Ya ves que no me incluyo entre los escritores, porque para mí existe la posibilidad de no escribir, y no ocurre nada, no me siento impeida por una tensión insoportable que me obligue, soy una aficionada, una dilettante, pudo escribir mejor o peor, pero no soy ni seré una verdadera escritora; sólo soy una buena lectora, he leído con lucidez y admiración y sé quién es un escritor nato, quién escribe como un imperativo´ontológico, y sé que no hay nadie entre los verdaderos escritores que no pase por "la negra noche del alma" y la aridez del dique seco.
Date permiso para no escribir si no te apetece; pero eres un escritor y eso no tiene vuelta de hoja, amigo mío: es como nacer blanco, negro, ser miope o medir no sé cuánto.
Un abrazo tiernísimo de "amateur" de la literatura.
Y perdona si parezco tajante, es el hábito de sintetizar.Comentario de Gatopardo hace 4 años y 48 meses
-
Aunque te leo desde hace poco, preferiría que no te callaras. No te conozco tanto como para lanzarte las ternezas que he visto más arriba, pero disfruto mucho leyéndote. Aunque eso no debe ser un motivo de presión: cuando esto deja de hacerte disfrutar, es el momento de arriar velas. Así que, me limitaré a vivir el momento y tirar de archivos.
Comentario de Teresa A.M. hace 4 años y 48 meses
-
¡Mujer, Teresa!, cómo no va a presionar eso de saber que tengo una "nueva" lectora, si me hace una ilusión que se me ponen los vellos de punta, leches. Un poquito de presión, sólo un poquito, si que me hace. Pero yo ya había decidido seguir, así que olvida los archivos. Por cierto: he estado leyéndote y me gusta lo que veo. Volveré a colarme por tu ventana, con tu permiso. Y ésta es tu casa, ya sabes. (Otro hilo para el manojo de sentimientos en red).
Comentario de Ernesto hace 4 años y 48 meses
-
Ernesto, sé de esos desánimos, pero ya ves que levantas pasiones. No decaigas. Me he acostumbrado / nos hemos acostumbrado a visitarte y el vacío sería un vacío más. Y ya sabes, si sumas vacíos...
Un abrazo.Comentario de Alfredito hace 4 años y 48 meses
-
Tiempo de silencios, quizás de asumir el vacío sin obligarse a llenarlo para estar a tono con otros mundos más sonoros. Pero en cualquier tiempo, te puedo dejar un abrazo?
Comentario de Oda hace 4 años y 48 meses
-
Malinterpreta que algo queda, :-)
Gracias, querido. Unas palabras muy lindas.
¿Despegamos ya?Comentario de La donna è mobile hace 4 años y 48 meses
-
Bienvenidos. Los abrazos, siempre. Gracias, Oda.
Donna, Donna...Comentario de Ernesto hace 4 años y 48 meses
-
Admirado Alfredo: agradezco muy especialmente tu cariñoso comentario. Seguiré dando guerra, no temas (pero ten aspirina a mano...). Abrazos, maestro.
Comentario de Ernesto hace 4 años y 48 meses
-
Mi estimado Ernesto:
Los silencios también son importantes. Y también son cómodos, cuando uno está rodeado de seres afines. Yo me doy un saltito cuando puedo hasta esta tu casa y, si has escrito, me froto las manos y lo disfruto. Y si no has escrito, me digo: Ernesto está pensando... o Ernesto está viviendo -ambas cosas son imprescindibles para esto de hilvanar palabras que nos susurren directas al corazón-. Y no siempre tiene uno ánimos, y eso hay que respetarlo; o no tiene tiempo; o no tiene tema... Entonces es hora de hacer una pausa, respirar, leer, escuchar música, recortar artículos o fotografías, hacer collages...
Independientemente de en qué fase estés, seguiré dando mis "saltos" sabiendo que tarde o temprano encontraré algo: un entremés, un plato fuerte y especiado, un café amargo, un té aromático, o el más dulce de los postres. Un bico enorme.Comentario de Tana hace 3 años y 48 meses