Emergencia Nueva Orleans

(Anotación urgente. Perdón si la sintáxis no es perfecta. Escribo a borbotones. Éste no es un ejercicio de estilo. Estoy desolado, impotente y furioso).
Miles de personas sufren ahora las catastróficas consecuencias del paso del huracán "Katrina". Estamos hablando de cientos, tal vez miles de muertos; de decenas de miles de personas sin hogar, desplazadas (con "suerte") a lugares a los que el país más poderoso de la tierra es incapaz de hacer llegar agua y comida. Hablamos de una emergencia humanitaria sin precedentes en el "primer mundo". El 80% de Nueva Orleans permanece sumergida bajo el agua, con miles de personas (exhaustas) que aún esperan a ser rescatadas, con cadáveres flotando por todas partes, sin luz, sin agua potable...
Quizás porque trabajo en un hospital, la noticia más desasosegante que he conocido en las últimas horas es ésta: los hospitales de Nueva Orleans se están hundiendo. Varios de ellos han tenido que ser evacuados y han cerrado. Los centros que siguen funcionando están colapsados, afrontando la falta de suministro eléctrico y la carencia de agua potable. Sin luz, los respiradores no funcionan (médicos y enfermeros están ventilando manualmente a los enfermos que lo precisan). No hay aparatos de rayos, ni escáneres. Los laboratorios no funcionan: médicos y enfermeros deben diagnosticar, evaluar la gravedad y controlar la evolución de los enfermos sólo con sus cinco sentidos. Todos los pacientes del hospital de la Universidad de Tulane, algo más de 1.000 personas, tuvieron que ser evacuados en su momento al estadio Superdome (esa trampa mortal, esa ratonera que algún cerebro brillante decidió usar como "lugar seguro"): anoche, entre sus más de 25.000 desesperados ocupantes, fallecieron cuatro.

Enfermos diabéticos mueren no ya en los tejados de sus casas, esperando el rescate que no llega, o en el Superdome, sino en los propios hospitales que ya han agotado sus reservas de insulina. Mueren cardiópatas, carentes también ellos de las medicaciones necesarias para sus dolencias. El combustible se acaba en los pocos equipos electrógenos que aún funcionan en algunos centros médicos. Mueren los neonatos en las desconectadas "incubadoras". ¿Y los enfermos que necesitan diálisis dos veces por semana?. Y tantos otros. Apenas quedan alimentos. No hay agua ni kits de potabilización. En 48 o 72 horas comenzarán a ser perceptibles las epidemias asociadas a esta situación: sobre todo, cuadros tifoideos y disentería. Mientras tanto, "como ha habido algún disparo contra un helicóptero, las tareas de rescate se han suspendido y todos los efectivos se dedican a actuar contra el pillaje". Nadie, ningún político, quiere dar la orden de disparar contra americanos para abrir paso a los servicios de rescate y sanitarios. Se ha decretado la ley marcial, sí, pero en una situación de guerra (pongamos, por ejemplo, en Afganistán) los soldados norteamericanos estarían cubriendo con su fuego la instalación de hospitales de campaña, la evacuación de civiles, el aprovisionamiento de kits de supervivencia . Estarían disparando contra afganos, sin remilgos, con tal de llevar la asistencia al terreno. Pués bien: en Nueva Orleans ya tendrían que estar haciendo lo propio desde hace muchas horas. Ya se sabe que la magnitud de la tragedia es descomunal y que no es el momento de pedir cuentas, pero ¡qué mal gestionan las crisis las derechas (en todas partes)!. Dentro de un tiempo, habrá que hablar de ello (yo, al menos, lo haré). Resulta inconcebible que, en pleno siglo XXI, en el país más poderoso de la tierra, asistamos a semejante chapuza angustiosa. Cruz Roja, que afirma tener capacidad logística para la asistencia sanitaria urgente de Nueva Orleans, está bloqueada, inactiva, esperando el apoyo del ejército para adentrarse en lo que queda de la ciudad. Mientras tanto, el alcalde lanza "S.O.S." desesperados y el presidente de la nación "reza".
Una última hora, todavía confusa, habla de una posible petición oficial de "ayuda extranjera" (lo que sería un gesto sin precedentes). Los refugiados enloquecen: es la ley de la selva, pura supervivencia despiadada. La violencia se exacerba. No hay autoridad que organice, ordene, canalice, calme. No hay autoridad.
Con los medios de comunicación tradicionales casi en su totalidad inoperantes, sólo la Red (por su naturaleza descentralizada) sostiene canales de información abiertos: blogs personales, o habilitados en las ediciones digitales de algunos diarios (las únicas funcionantes) contienen toneladas de datos, fotos, consignas, listados de desaparecidos... (Véase "DeadlyKatrina" o "Lostremote").
Y los hijos de puta: ya circulan por la Red innumerables "iniciativas" de ayuda, reclamando donativos, que son puras estafas. Cuidado con ellos. Si quieres echar una mano, visita la web de Red Cross (Cruz Roja Americana) en "redcross.com", selecciona (si lo tuyo no es el inglés) la opción "en español" y encontrarás, además de información actualizada sobre la hecatombe, varias formas seguras de enviar donativos. Y un nefasto presagio (ojalá no se cumpla): que otros hijos de puta, aún más temibles, "aprovechen" que toda la "atención" (policial, militar...) está sobre Nueva Orleans para cometer, a sus anchas, atentados terroristas en cualquier lugar del país. Si creyese, rezaría...

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Qué horror más grande. Ay, Señor.
Comentario de La donna è mobile hace 4 años y 51 meses
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Hola Ernesto.
Ayer por la tarde me leí todos tus post desde que nos fuimos (tú primero, yo después) de vacaciones. Quise ponerte varios comentarios y debería haberlo hecho, pero me abrumó por completo "Londonistán", me dejó patidifusa, vaya. No me atrevía yo con un miura de semejantes dimensiones. Me asusta mucho creer que la 'tolerancia total' hacia los demás por parte de uno genere tanto odio y enemistad por parte de otros... Qué curioso y qué complejo es el mundo. No sé qué decir ya que no debería hablar de temas que no conozco (pero es que no me callo ni debajo del agua).
Y con lo de New Orleans, pues suscribo a Donna y a ti: qué horror. Y, a parte de las cirscuntancias que ya son dantescas de por sí, lo que verdaderamente me escandaliza es que la nación que se supone es la primera potencia mundial (qué digo se supone. Lo es y punto) no sepa como afrontar tamaña castástrofe y ante la impotencia de vete tú a saber qué o quiénes los dirigentes echen mano de la ayuda divina mediante rezos cuando de todos es sabido que Dios -su dios- hizo acto de presencia hace unos dos mil años y nada más se supo de él.
Es, sinceramente, el horror. Pero por otra parte también me fastidia que estén dando tanto bombo y platillo a tal noticia cuando tifones de similares características asolan también regiones del planeta menos favorecidas y por lo tanto con menores recursos y que pasan casi de puntillas por las parrillas televisivas y demás medios de comunicación... Con esto no quiero decir que no haya que echar una o dos manos a los estadounidenses, faltaría más. Hay que pensar en las personas, únicamente, al margen de cualquiera de sus circunstancias.
Uff, no me enrrollo más. Me alegro un montón de poder volver a deleitarme con tus escritos y de que nos "veamos" por este mundo tan extraño llamado blogosfera. Un besote muy fuerte. Calamity.Comentario de Calamity hace 4 años y 51 meses
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Es verdad que, a menudo, suceden en otras partes del mundo cosas así de horribles, sin apenas eco mediático. Pero es que, este caso, produce ese escándalo al que tú aludías: ¡que esta chapuza esté pasando en la primera potencia mundial!. Por eso, yo creo, acapara tanta atención (no sólo por estar ocurriendo en el "ombligo del mundo", tan dado a los bombos y los platillos). En esta ocasión, ¡qué más quisieran en la Administración U.S.A. que "pasar de puntillas por las parrillas televisivas"!. ¿No lo ves?.
Te agradezco muy de veras que te hayas leído, de golpe, no sé cuántos posts (¿de verdad no tienes secuelas: no sé, jaqueca, insomnio, mareos...?. Eso es que estás estupendamente de salud, chiquilla. Ya te puedes apuntar a astronauta). Yo también te mando un besote. Hasta pronto (esta es tu casa).Comentario de Ernesto hace 4 años y 51 meses
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Si el señor presidente cree que tiene a su cargo el pais mas poderoso del mundo, que se preocupe por los niños que estan pasando penurias, enfermedades, violaciones, hambre, frio y Dios sabe que mas estaran pasando esos angelitos que no tienen la culpa de que ese pais no se preocupe mas que por las torres petroleras.
Comentario de Maria Jesus Norenbergs hace 4 años y 51 meses