Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

euskal show

Sin txapela y yo con estos pelos

Elecciones vascas: ¿todas las opciones?

Reproduzco un fragmento del lúcido y divertido artículo de Fernando Savater, publicado por El País.

(...) ¿No deben, en democracia, ser válidas todas las opciones?. ¿Pueden ilegalizarse las ideas?. ¿Es democrático impedir que participe en las elecciones un grupo o partido, el que sea, que representa las preferencias de cierto número de votantes?. El alma ingenua conoce muchísimas ideas que son ilegales, es decir, que no pueden vocearse libremente y que procuran combatirse(...): la obligación de las mujeres de someterse sin rechistar a sus maridos, la inferioridad de unas razas respecto a otras, la licitud de vengar los agravios en duelo singular, la prohibición de utilizar - en sus áreas culturales - lenguas distintas al castellano, etc. Nadie pregunta cuántos partidarios tienen tales ideas, pero no está permitido difundirlas desde cátedras o medios de comunicación. Hay quien asegura, sin embargo, que las ideas (o incluso las palabras) no delinquen. Aunque así fuera - que, claramente, no lo es - a las elecciones no se presentan ideas sino formaciones políticas. No se trata de un certamen académico, sino de optar por grupos y líderes que pretenden poner en práctica determinadas pautas sociales. Y, desde luego, hay pautas sociales efectivamente inadmisibles. Por ejemplo, la señora de Batasuna que se entrevistó en la cárcel con el señor de ETA es partidaria de matar al lehendakari. No debe confundirse esta opción con la del susodicho señor de ETA, que es en cambio partidario de matar al Rey. Son opciones diferentes... ¿igualmente respetables?. Se lo pregunto a quienes sostienen que no se debe dejar a ningún grupo de votantes sin la posibilidad de expresar públicamente apoyo a su democrático deseo. Se dirá que ambas opciones encierran propósitos delictivos, pero ¿no lo son también desmembrar el Estado de derecho, privar de la ciudadanía plena a quienes no acepten en parte del territorio (de ese Estado) los postulados nacionalistas, aprovechar la coacción terrorista para imponer reformas políticas, etc.? ¿Es una mejora de la democracia admitir mansamente las opciones contrarias al ejercicio de los derechos democráticos establecidos, tengan los partidarios que tengan?. (...)

Qué verdad es: en ningún sitio se vive como en Euskadi. Si hubiera otro lugar en que se viviese igual, a estas alturas ya lo sabríamos. De modo que, como en el país de las maravillas, las fuerzas que aún siguen vivas - gobernantes, profesores, frailes y Mariano Ferrer - coinciden en que hay que respetar todas las opciones políticas que cuentan con adeptos, sean las que fueren. Al alma ingenua no le queda sino inclinar la cerviz y decir amén, por mucho que le alarme la perspectiva.

Como por algún sitio hay que empezar, opción primera: ¿matamos o no al lehendakari?. Venga, vamos a votar.

Referencias

Dirección para referencias

Comentarios


Recordar datos


euskal show © Todos los derechos reservados al autor
Sindica este sitio usando: RSS 1.0, RSS 2.0, Atom.
Esta bitácora se mantiene con Bitacoræ.